domingo, 5 de abril de 2015

Coplas de Jorge Manrique. Copla I (breve comentario)

Os dejo como ejemplo el comentario de dos coplas de Jorge Manrique:

                 I

        Recuerde el alma dormida
        avive el seso e despierte,
        contemplando
        cómo se pasa la vida;
5      cómo se viene la muerte
        tan callando;
        Cuán presto se va el placer;
        cómo, después de acordado,
        da dolor;
10    cómo a nuestro parecer ,
        cualquier tiempo pasado
        fue mejor


   El tema central del poema es una exhortación a reflexionar sobre el paso del tiempo. (Otros modos de enunciar el tema: La invitación a reflexionar sobre el paso de la vida y la llegada de la muerte).

   Jorge Manrique empieza con el verbo recordar en imperativo para mostrarnos a continuación qué es lo que debemos meditar: paso del tiempo, llegada de la muerte, inconsistencia del placer…

   En cuanto a los rasgos de estilo sabemos que Jorge Manrique se caracteriza por ese estilo sencillo pero cuidado a la vez. En el poema destacan varios recursos retóricos: 

   En primer lugar destaca el comienzo de los versos 1 y 2 con el uso del imperativo ("recuerde... avive), resaltando la función apelativa del lenguaje y no sólo la expresiva o poética (que estará presente en toda la obra), como podría deducirse del título del libro. La intención reflexiva del autor queda clara desde el inicio del libro. 

   Un elemento muy utilizado en el poema es el recurso de repetición: por un lado el uso del paralelismo, repetición de la estructura sintáctica, en los vv. 1-2 y en los vv 4-5 y, por otro,el uso de la  anáfora al repetir el adverbio interrogativo "cómo" al inicio de los vv. 4, 5, 8 y 10.


   Hay que destacar también las antítesis que utiliza entre "vida-muerte" en los vv. 4-5 y "placer-dolor" en los vv. 7-9.  El autor quiere hacer que esa meditación sobre el paso del tiempo abarque todos los aspectos de la vida. Nada, en este mundo, es para siempre.

domingo, 22 de marzo de 2015

lunes, 2 de febrero de 2015

Fragmentos del Quijote

     Os dejo en esta entrada dos de los textos más bellos y famosos del Quijote:

           Texto 1
    Cuando don Quijote se vio en la campaña rasa, libre y desembarazado de los requiebros de Altisidora, le pareció que estaba en su centro, y que los espíritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asunto de sus caballerías, y, volviéndose a Sancho, le dijo:

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!
                                                              D. Quijote de la Mancha. Cervantes. Cap. LVIII, II parte

   Texto 2

    Mudó Sancho plática, y dijo a su amo:

  -Advierte, Sancho -dijo don Quijote-, que el amor ni mira respetos ni guarda términos de razón en sus discursos, y tiene la misma condición que la muerte: que así acomete los altos alcázares de los reyes como las humildes chozas de los pastores, y cuando toma entera posesión de una alma, lo primero que hace es quitarle el temor y la vergüenza; y así, sin ella declaró Altisidora sus deseos, que engendraron en mi pecho antes confusión que lástima.

   -¡Crueldad notoria! -dijo Sancho-. ¡Desagradecimiento inaudito! Yo de mí sé decir que me rindiera y avasallara la más mínima razón amorosa suya. ¡Hideputa, y qué corazón de mármol, qué entrañas de bronce y qué alma de argamasa! Pero no puedo pensar qué es lo que vio esta doncella en vuestra merced que así la rindiese y avasallase: qué gala, qué brío, qué donaire, qué rostro, que cada cosa por sí destas, o todas juntas, le enamoraron; que en verdad, en verdad que muchas veces me paro a mirar a vuestra merced desde la punta del pie hasta el último cabello de la cabeza, y que veo más cosas para espantar que para enamorar; y, habiendo yo también oído decir que la hermosura es la primera y principal parte que enamora, no teniendo vuestra merced ninguna, no sé yo de qué se enamoró la pobre.

   -Advierte, Sancho -respondió don Quijote-, que hay dos maneras de hermosura: una del alma y otra del cuerpo; la del alma campea y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad y en la buena crianza, y todas estas partes caben y pueden estar en un hombre feo; y cuando se pone la mira en esta hermosura, y no en la del cuerpo, suele nacer el amor con ímpetu y con ventajas. Yo, Sancho, bien veo que no soy hermoso, pero también conozco que no soy disforme; y bástale a un hombre de bien no ser monstruo para ser bien querido, como tenga los dotes del alma que te he dicho.

D. Quijote de la Mancha. Cervantes. Cap. LVIII, II parte



domingo, 10 de noviembre de 2013

Rimas y Leyendas de Bécquer














Os dejo aquí unos enlaces para consultar otros poemas de Bécquer y alguna de sus leyendas:
-  El monte de las ánimas
- Los ojos verdes
- Maese Pérez el organista           
- El rayo de luna
- La promesa






viernes, 4 de octubre de 2013

Ítaca

En clase de Bachillerato hemos empezado a leer y a comentar las obras maestras de la literatura castellana. Junto a estas lecturas van surgiendo preguntas, dudas, bromas... Entre otras cuestiones se trata de descubrir que la literatura recoge, en cualquier época y lugar, los temas que siempre interesan a la persona, aunque los manifieste de distinta manera. Iremos publicando diversos poemas o fragmentos de obras que ejemplifiquen esos tópicos literarios. Aquí os dejo el poema de Ítaca, que recoge uno de los tópicos más conocidos y que tiene que ver con nuestras primeras lecturas medievales (aunque esté escrito unos siglos más tarde y lejos de las tierras castellanas...)

Este año tengo la satisfacción de poder presentar este poema griego en versión valenciana e interpretada por uno mis alumnos del IES La Malladeta: ¡enhorabuena Vicent (Vicent Lloret Adrover)!, habéis hecho una adaptación excelente de este clásico...

Por si os interesa, os dejo también la versión original en griego.

(Este poema enlaza la tradición literaria desde Homero, s. VIII a.C., hasta nuestros días, y el tópico de Ítaca, de la vida como camino, ha sido representado en todas las épocas, culturas y lenguas...)


Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.


Konstantinos Kavafis

miércoles, 27 de febrero de 2013

Hablaba y hablaba y hablaba y hablaba...

A mis alumnos de 2º ESO B, en especial a Raúl, con todo mi cariño...


HABLABA Y HABLABA...
Max Aub (París –España, 1903-1972)


"Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro."


Max Aub


Os dejo este proverbio hindú por si aprendemos de él:

"Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio."